lunes, 17 de octubre de 2011

¿Cómo se instruyen los geeks en emprendimientos de base tecnológica?


Estudios a nivel de pregrado, maestrías y doctorados son algunas de las estrategias que están empleando las escuelas de ingeniería de América Latina para sus alumnos que desean emprender en inventos innovadores. Descubra algunas herramientas que están utilizando los jóvenes ingenieros latinoamericanos para poder transformar una idea en negocio.

Autor: Andrés Maldavsky

Muchos conocen los nombres de Larry Page y Sergey Birn, fundadores del buscador más utilizado del mundo, Google, pero no tantos saben que ambos fueron estudiantes de laUniversidad de Stanford y que la gran compañía mundial se debe al resultado de la tesis de estudio de ambos en el Doctorado en Ciencias de la Computación.


Si bien, las universidades norteamericanas son una fuente abundante para este tipo de negocios, en América Latina también existen programas que permiten desarrollar modelos de negocios de base tecnológica digital para que las personas fascinadas por la tecnología y la informática, los llamados “geeks”, puedan desarrollar su creatividad e innovar con nuevas ideas. 


“La clave ha sido poder compatibilizar las clases con las necesidades que requiere la empresa”, dice Carlos Elizondo, joven de 19 años que se encuentra estudiando ingeniería en el Tecnológico de Monterrey (TEC). A pesar de su corta edad, ya es socio-fundador de Territorio Red Estudiantil, empresa que desarrolló una red para universidades y que reúne horarios, apuntes, actividades, es decir, todo lo necesario para organizar la vida en pregrado.


Elizondo se encontraba en la preparatoria cuando se le ocurrió desarrollar esta idea.“Vimos que hacía falta un espacio que cubriera toda la vida estudiantíl, algo como una red social que se enfocará a la educación y que fuera controlado por la universidad”, asegura. Pero recuerda que en un principio fue difícil llevar a cabo el negocio dado la escasez de conocimientos que poseían en materia de negocios.


Para, esto fue fundamental el uso de la Incubadora de Negocios que ofrece su universidad. “Nos recomendaron ir, no sabíamos mucho de negocios ni de constituir una empresa, nos abrieron todas las puertas, incluso, la mente. Empezamos a concocer empresarios e hicimos redes de contactos. Lo que fue una idea se empezó a transformar en un negocio”, recuerda Elizondo.


Al cabo del primer año, su idea se transformó en una empresa con 15 trabajadores y con una aplicación tecnológica vendida al TEC de Monterrey. Actualmente proyectan facturar entre US$ 80.000 y US$ 90.000 este año y para eso se encuentran en unaetapa de expansión, pues están tratando de vender el servicio a universidades en otras partes de México, Colombia y Canadá.


La universidad sigue entregándole apoyo por medio de la Aceleradora de Negocios,institución que le permite planificar estratégicamente el rumbo que la empresa debe tomar por medio de mentores, profesionales y empresarios que ya han desarrollado negocios similares.


Pero además de apoyar por medio de la Aceleradora y las Incubadoras de negocios, las escuelas de ingeniería de América Latina poseen cursos, maestrías y doctorados para profundizar en emprendimientos de base tecnológica.



Territorio TEC: Emprendimiento de Carlos Elizondo

Emprender en pregrado
En la escuela de ingeniería del TEC de Monterrey, cuando los alumnos ingresan a la carrera, en su primer año, deben optar por un curso de formación de emprendedores. Según Francisco Cantú, director de Investigación y Emprendimiento de la escuela, “este es un curso de formación básica para que los estudiantes puedan adquirir las bases fundamentales sobre cómo elaborar un negocio. Se les exige un trabajo práctico en donde deben planificar una idea de base tecnológica”, asegura.


Cantú comenta que varios de los trabajos prácticos se transorman en empresas luego de este curso, pues aquellos alumnos que deciden profundizar en las ideas hacen uso de la Incubadora de Negocios, “la cual ha sido de gran aporte para muchos casos”, dice el director del TEC.


El Tecnológico de Monterrey no sólo emplea los recursos de la Incubadora y la Aceleradora para la carrera de ingeniería, en total posee 33 incubadoras repartidas en los 25 campus de la universidad. Además cuenta con una incubadora virtual soportada por la plataforma tecnológica de Emprendetec.

Karla Giordano, directora de la Red de Incubadoras y Aceleradoras de Empresas del TEC de Monterrey señala que desde el 2007 ha existido un incremento en el uso de las incubadoras en toda la universidad, y esto se debe “al crecimiento y madurez que han tenido ambas instituciones en conjunto con el desarrollo de una cultura de actualización de información que han adquirido los emprendedores”, cuenta.

Durante este año, el total de empresas atentidas por la incubadora del TEC fue de 2.780 casos, de las cuales 417 corresponden a emprendimientos de base tecnológica digital. En tanto, en el caso de las aceleradoras el número es menor, pues solo 36 de ellas, de base tecnológica digital, se encuentran en este momento siendo apoyadas.


Para Elisa Cobas-Flores, directora de la Aceleradora de Negocios del Tecnológico de Monterrey “La mayoría de las empresas que hace uso de la incubadora cree que es suficiente ayuda y no aprovechan los recursos que les entrega la aceleradora, esto genera que muchas de ellas se inician pero no logran subsixtir al cabo de dos años”, comenta.




Emprender en postgrado


Si usted se iluminó luego de haber estudiando la carrera de ingeniería y desea hacerlo,puede profundizar sobre su negocio tanto en maestrías como en doctorados.
Pedro Bouchon, director de la Maestría en Innovación de la Universidad Católica de Chile, cuenta que en su universidad existen 10 maestrías en ciencias a las que se puede postular por quienes deseen profundizar en negocios con base ingenieríl. En el caso de los inventos de base tecnológica digital, Bouchon específica que existen dos maestrías por las que se pueden optar.


La primera es la Maestría en Innovación, programa que es desarrollado en conjunto con la Escuela de Negocios. Tiene por objetivo “entregar competencias a investigadores que quieran acelerar procesos y crear modelos de negocios que sean sustentables”, comenta Bouchon. En este curso se estudian temas como: emprendimiento tecnológico, creatividad, diseño, márketing y comercialización entre otros. La duración es de dos años, con clases que son una vez al mes, de media jornada los días miércoles y sábado, y de jornada completa los jueves y viernes. El arancel tiene un costo de US$ 20.000 aproxpor los dos años.


Además, este curso posee una alianza con el programa de inventos tecnológicos de la Universidad de Stanford, institución de la cual han surgido inventos como Google y que consta en la realización de un viaje durante una semana a Silicon Valley.


El otro programa que menciona Bouchon es el Magíster en Tecnologías de la Información, que tiene por objetivo actualizar conocimientos y entregar herramientas específicas en la computación a quienes quieran desarrollar emprendimientos de base tecnológica y que requieran un grado de conocimiento más profundo. A diferencia del magister de innovación, este curso ve temas como: tecnologías de la WWW, evaluación de proyectos tecnológicos o procesos de desarrollo de software. Tiene una duración de dos años, en donde el estudiante debe aprobar 24 cursos de manera vespertina y bimestral, con clases que son tres veces a la semana (lunes, martes y jueves).


Por otra parte, a nivel de doctorados, Francisco Cantú, director de Investigación y Emprendimiento de la escuela de Ingeniería del Tecnológico de Monterrey, comenta que también es posible desarrollar un negocio a nivel de doctorados. Es más, en este de grado estudios, se puede llevar a cabo una investigación más acabada sobre algún invento de base tecnológica.


En el Doctorado en Tecnologías y Comunicación impartido en el TEC de Monterrey, los alumnos entran con la opción de hacer una propuesta de empresa de bases tecnológicas, licenciando tecnologías patentes que se desarrollan en los grupos de investigación que se adscriben desde un principio.


“Con esta licencia, el negocio se va a incubar, y va a contar con soportes: administrativos, legales, financieros, de propiedad intelectual y márketing hasta que la empresa quede constituida. El programa tiene una duración de cuatro años y cuenta con el apoyo de capital semilla durante la conformación del negocio”, señala Cantú, quien aclara que en el doctorado hay 30 empresas constituidas y otras 35 se van a iniciar en el próximo período.

                          

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